Un dantesco incendio redujo a cenizas todas las pertenecías de una modesta familia, incluyendo un trimóvil que era herramienta de trabajo. El hecho sucedió el fin de semana en el cuarto piso en la ciudad de Bellavista.
Los amigos de las víctimas del incendio tuvieron que llamar a un negocio que vende agua para sofocar las llamas. El propietario de la vivienda, dijo que llamaron a los bomberos, pero no llegaron.
Marcela Eumelia Peches Rojas, dueña de la propiedad, señaló que salió de su casa con dirección a la iglesia preparando el almuerzo y apagando la cocina a leña como siempre lo hacía. No encontraba explicación de cómo se propagó el fuego.
Dijo que fueron sus vecinos que controlaron el fuego para evitar que el fuego se extienda a otras propiedades. “Mi esposo trabajaba en su mototaxi porque debemos al banco, ahora no sabemos cómo honraremos nuestras deudas”, indicó la madre de familia con lágrimas en los ojos.
Los pobladores ayudaron a sofocar el fuego mostraron las condiciones en que quedaron las habitaciones, las camas, colchones y la ropa terminaron reducidas a ceniza, salvo la biblia y un par de libros que resultaron intactos.
Finalmente, el fuego fue controlado pero la familia se quedó literalmente ropa encima y esperan que las autoridades Municipalidad de Bellavista y Defensa Civil los apoyen.








