Tarapoto: Alertan sobre formas encubiertas de violencia contra la mujer e instan a no normalizarlas

538

En el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, el Hospital II-2 Tarapoto, a través de su Servicio de Psicología, hizo un llamado a la ciudadanía para reconocer y no minimizar las formas encubiertas de violencia que afectan profundamente la vida de muchas mujeres.

El coordinador del Servicio de Psicología, Mg. Psic. Andy Paul García Orbe, explicó que la violencia no se limita a las agresiones físicas. También se expresa mediante acciones psicológicas, emocionales, económicas y otras conductas que suelen pasar desapercibidas. “La manipulación, la estigmatización, los insultos, el control del dinero o la tergiversación de hechos para desacreditar a la otra persona son formas de violencia que no deben normalizarse”, advirtió.

Entre los comportamientos que más se repiten, García Orbe mencionó el control económico, las burlas sarcásticas, la crítica constante a la apariencia o decisiones personales y la invalidación de emociones. Estas conductas, señaló, deterioran la autonomía, la autoestima y la salud mental de las mujeres afectadas.

El especialista alertó que la violencia psicológica y emocional puede desencadenar cuadros de ansiedad, depresión y trastornos que impactan la vida cotidiana. Por ello, enfatizó la importancia de validar las emociones de quienes atraviesan estas situaciones y acompañarlas durante los procesos de denuncia o solicitudes de protección. “Nuestro rol es orientar y apoyar para que esta problemática no permanezca en silencio”, sostuvo.

Asimismo, recomendó fomentar la comunicación asertiva, el establecimiento de límites, la autonomía emocional y la educación en igualdad como medidas clave de prevención. Recordó, además, que las víctimas pueden recurrir a comisarías, Centros de Emergencia Mujer, hospitales e instituciones especializadas que garantizan su seguridad e integridad.

Finalmente, García Orbe destacó que muchos casos se originan dentro del entorno familiar, por lo que pidió a la comunidad no minimizar los signos de alerta. “No debemos juzgar a quienes han sido violentadas. Necesitan apoyo, comprensión y acompañamiento para acceder a una denuncia efectiva y a un tratamiento oportuno”, afirmó.