Un grupo de pobladores de Chazuta encontraron el fin de semana, el cadáver de un joven de 23 años de edad en una poza de los baños termales ubicada a 5 km de la localidad, en la quebrada de Chazutayacu.
Es un recurso turístico que es administrado por la población de Alto Chazutayacu, coincidentemente, este sábado, se retiraron de la zona porque tenían que patrullar sus límites. Según el subprefecto chazutino, Máximo Roller Saurín Pezo, no sabían de quien se trataba, no tenía un solo documento que lo identifique, era un desconocido porque nunca lo vieron por el lugar.
Tenía el rostro desfigurado como si hubiera sido golpeado y luego asesinado. El cuerpo fue llevado a la morgue de Morales donde a través de las huellas biométricas fue identificado como Carlos Daniel Sánchez Dávila, quien era natural de Chiclayo. Tenía antecedentes penales, 9 denuncias por tráfico de drogas, hurto, tenencia ilegal de armas y otros, por lo que se habla de un ajuste de cuentas.
La autoridad señaló que el cuerpo tenía pocas horas de haber fallecido cuando lo encontraron. Ningún poblador de Chazuta pudo reconocerlo, por lo que consideran que llegó de manera extraña. Es la primera vez que sucede este tipo de hecho, indicó.
Este lunes, arribó a Tarapoto desde Chiclayo, el padre del fallecido, Wander Sánchez Vílchez. Dijo que era la primera vez que su hijo vino a Tarapoto, se desempeñaba como chofer y cobrador de combi en su tierra natal. Aseguró que no conocía a nadie en esta parte de la selva, pero le dijo que iba a viajar para gestionar un brevete.
Señaló que su hijo fue torturado pero que no sabía qué pasó y que nunca estuvo involucrado en hechos ilegales. El fallecido, deja una niña de 2 años en la orfandad.