
Expandir un negocio desde Perú hacia Chile representa una oportunidad estratégica para acceder a un mercado estable, con alta formalización empresarial y reglas tributarias claras. Sin embargo, el éxito de esta expansión depende en gran medida de comprender desde el inicio cómo funciona el sistema fiscal chileno y cuáles son las exigencias del Servicio de Impuestos Internos (SII), entidad encargada de supervisar el cumplimiento tributario en el país.
Una correcta planificación tributaria no solo evita sanciones o retrasos administrativos, sino que permite operar con seguridad jurídica desde el primer día.
1. Residencia fiscal en Chile: qué determina el SII
El SII no evalúa la nacionalidad del inversionista, sino su permanencia física en el país. Según la normativa tributaria chilena, se considera residente a quien permanece más de 183 días dentro de un período de doce meses.
Para un empresario que continúa viviendo en Perú, esto implica una ventaja importante: no adquiere residencia fiscal chilena y, por lo tanto, solo tributará en Chile por los ingresos generados dentro del territorio chileno.
Esto permite mantener la estructura financiera principal en Perú mientras la empresa chilena opera localmente bajo las reglas del país, si estás pensando abrir tu sucursal, recuerda contratar una oficina virtual en Chile que te brindará flexibilidad y libertad geográfica.
2. Obtención del RUT para inversionistas extranjeros
Antes de constituir formalmente la sociedad en Chile, los socios extranjeros deben obtener un RUT de inversionista extranjero mediante el formulario correspondiente del SII.
Este número cumple una función esencial:
- Permite que el inversionista sea identificado oficialmente en el sistema tributario chileno
- Es requisito previo para participar como socio en una empresa
- Habilita la realización de trámites fiscales posteriores
El proceso puede gestionarse desde Perú mediante un poder simple otorgado a un representante en Chile, lo que facilita la constitución sin necesidad de viajar.
3. Domicilio tributario y proceso de verificación del SII
Una vez creada la empresa —normalmente bajo las figuras SpA o SRL— el SII exige declarar un domicilio tributario físico dentro de Chile.
Este punto es especialmente relevante porque el organismo realiza un proceso llamado verificación de actividad, mediante el cual comprueba que la dirección declarada existe y es coherente con el giro comercial.
Durante esta etapa, el empresario debe demostrar:
- Que tiene autorización para usar esa dirección (contrato de arriendo o similar)
- Que el lugar es apto para la actividad empresarial
- Que existe presencia administrativa verificable
Solo tras superar esta validación, el SII habilita a la empresa para emitir facturas electrónicas y comenzar a operar comercialmente en Chile.
Para inversionistas extranjeros, contar con una Oficina Virtual en Santiago suele ser una solución práctica, ya que permite cumplir el requisito de domicilio, agilizar trámites y operar en zonas con alto estándar empresarial.
4. Representante legal residente en Chile
Toda empresa con socios extranjeros debe designar al menos un representante legal con residencia en Chile.
Este representante:
- Actúa como enlace oficial ante el SII
- Firma declaraciones mensuales de IVA
- Responde por obligaciones tributarias anuales
Aunque el inversionista permanezca en Perú y mantenga el control total del negocio, el representante legal es indispensable para el cumplimiento normativo local.
5. Convenio para evitar la doble tributación Perú–Chile
Chile y Perú mantienen un convenio para evitar la doble imposición, lo que protege al inversionista que opera en ambos países.
En términos prácticos:
- El impuesto corporativo pagado en Chile puede utilizarse como crédito tributario en Perú (Fuente: Radio Sabor Tucume)
- Se evita pagar impuestos duplicados por los mismos ingresos
- Se facilita la repatriación de utilidades
Este marco legal brinda mayor seguridad financiera y previsibilidad para la expansión internacional.