Una súbita crecida arrasó comunidades, carreteras, puentes y proyectos hidroeléctricos. Las labores de búsqueda continúan en medio de condiciones difíciles.

(Foto: El País)
Una devastadora riada (crecida de un curso de agua) golpeó este miércoles 26 de agosto la zona fronteriza entre Nepal y el Tíbet chino, dejando al menos 160 personas fallecidas y cientos desaparecidas, según los últimos reportes oficiales. La emergencia afectó principalmente al distrito nepalí de Rasuwa y al condado tibetano de Gyirong.
En Nepal, el río Bhote Koshi se desbordó repentinamente y arrastró agua, lodo, rocas y escombros, causando graves daños en viviendas, carreteras, puentes y centrales hidroeléctricas. En el lado chino, el puerto de Gyirong también resultó afectado por un deslizamiento.
Entre las personas cuyo paradero se desconoce figuran más de 400 turistas, incluidos ciudadanos extranjeros. El Nepal Tourism Board reportó 403 viajeros no localizados, de los cuales 341 son extranjeros, entre ellos ciudadanos de India, Estados Unidos, Australia, Reino Unido y Canadá.
Las autoridades desplegaron al Ejército y equipos de emergencia, además de helicópteros, para localizar a personas atrapadas, evacuar a quienes se encuentran en zonas de riesgo y trasladar ayuda. Sin embargo, las carreteras destruidas, los deslizamientos y las condiciones meteorológicas dificultan el acceso a las comunidades afectadas.
La causa exacta del desastre continúa bajo investigación. Los primeros análisis apuntan a un desprendimiento de hielo y roca en una zona de alta montaña, posiblemente relacionado con un sismo de magnitud 4,4 registrado en la región. Las autoridades aún evalúan si el movimiento sísmico fue el detonante.

(Foto: Diario Correo)
Mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate, las autoridades mantienen la vigilancia de los ríos y advierten sobre el riesgo de nuevas crecidas y deslizamientos en la zona del Himalaya.








