Un delicado incidente se registró en el cementerio del distrito de Morales, donde una familia denunció que el espacio donde se encontraba enterrado su familiar habría sido utilizado para sepultar a otra persona, generando indignación y preocupación entre los deudos.
Ante esta situación, Edson Benites Vela, encargado de servicios del cementerio de Morales, explicó que antes de asignar un espacio para un entierro se realiza una verificación previa en los registros civiles y documentarios, con el fin de confirmar si el lugar cuenta con antecedentes de sepultura.
Según indicó, tras la revisión correspondiente, no se hallaron registros ni evidencias físicas que indiquen que el terreno ya estuviera ocupado. Por ello, el personal procedió a realizar la excavación necesaria para el entierro de un cuerpo, ocurrido hace aproximadamente 15 días.
Benites sostuvo que durante el trabajo de campo no se encontraron restos de madera, signos de descomposición, ropa, ni cruz de identificación, lo que habría reforzado la decisión de habilitar el espacio.
Debido a la sensibilidad del caso, Benites anunció que la administración del cementerio realizará excavaciones más profundas para determinar si efectivamente existían restos humanos previos en el área y así brindar una solución justa para ambas partes.
Asimismo, precisó que para acceder a un espacio de entierro se paga un derecho establecido, y reconoció que en gestiones anteriores se habrían registrado casos de cuerpos no identificados, razón por la cual la actual administración viene impulsando la construcción de nuevos nichos.
Finalmente, el encargado señaló que la autorización para asignar espacios proviene del área del Registro Civil, la cual desde este año pertenece a la Gerencia de Servicios Municipales.