Tras permanecer cerca de dos horas retenido en la comisaría del distrito de Morales, fue puesto en libertad Jarrys Gómez Guerra, propietario de una discoteca en la zona, quien afirmó que su intervención se produjo luego de intentar reparar por cuenta propia los profundos baches existentes desde hace años en la transitada avenida Perú, sin que, según indicó, se haya ejecutado una solución por parte de la autoridad municipal.
A su salida, el empresario fue recibido por amigos, trabajadores y vecinos, quienes expresaron su respaldo. Gómez Guerra sostuvo que, a raíz de lo ocurrido, no podrá continuar con la obra que planeaba realizar de manera voluntaria. Asimismo, señaló que desde la municipalidad se habría evaluado denunciarlo por presunto “terrorismo urbano”.
El empresario precisó que en ningún momento se cerró la vía y anunció que este jueves buscará reunirse con funcionarios municipales para evaluar alternativas de solución. Indicó además que su intención fue contribuir ante una problemática evidente, aunque reconoció que la situación ahora escapa de sus manos. Finalmente, lamentó el estado de la vía, señalando que afecta la imagen de la ciudad ante quienes llegan a Tarapoto, al tratarse de una ruta de alto tránsito.