El propietario de la empresa Central Fish, Guillermo Zeclén Ruiz, denunció públicamente que las constantes deficiencias en el suministro eléctrico le han ocasionado pérdidas superiores a los S/ 25 mil, debido al deterioro de productos hidrobiológicos y daños en sus equipos de refrigeración.
El empresario explicó que su almacén, ubicado en la intersección de los jirones Huallaga y Ucayali, depende de una cámara frigorífica con capacidad para almacenar hasta 12 toneladas de productos marinos. Sin embargo, aseguró que la baja potencia y las interrupciones del servicio impiden mantener la cadena de frío.
«Nos hemos cansado de esta situación. Llevamos mucho tiempo registrando pérdidas por la caída de potencia y ya era necesario que la población conozca lo que está ocurriendo», manifestó.
Según indicó, pese a haber invertido en un transformador eléctrico, este no puede compensar la falta de potencia que recibe del suministro. Precisó que su sistema requiere 440 kilovatios para operar adecuadamente, mientras que la red solo le proporciona alrededor de 380 kilovatios, lo que ocasiona que los equipos trabajen de manera deficiente.
Zeclén señaló que, tras el último corte de energía, tuvo que adquirir congeladoras adicionales y trasladar parte de la mercadería a otro local para evitar pérdidas mayores. Aun así, aproximadamente 400 kilos de pota, valorizados en S/ 4 mil, y 250 kilos de toyo rojo, con un valor cercano a S/ 15 mil, quedaron inutilizables al romperse la cadena de frío.
Además, afirmó que los problemas eléctricos también han provocado el deterioro de sus equipos de refrigeración. De las 20 congeladoras que tenía, actualmente solo puede utilizar 10, debido a que varias se quemaron o dejaron de funcionar por las constantes variaciones de voltaje.
El empresario sostuvo que ha presentado reclamos en reiteradas oportunidades a la empresa distribuidora de energía; sin embargo, asegura que hasta la fecha no ha recibido una solución ni compensación por los daños ocasionados.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades y a la empresa prestadora del servicio eléctrico para que adopten medidas urgentes, advirtiendo que la continuidad de estas fallas no solo afecta la economía de su empresa, sino también la conservación adecuada de alimentos destinados al consumo de la población.








