Un sujeto identificado como Hugo Flores Sangama (23), fue intervenido por agentes del serenazgo y efectivos de la Policía Nacional luego de ser acusado de apropiarse de un teléfono celular perteneciente a una trabajadora de un puesto de comidas ubicado frente al Hospital II-2 de Tarapoto. Dijo que se llevó el aparato porque la dueña del negocio, tenía una deuda con él.
Durante la intervención, el joven reconoció haber tomado el equipo móvil, aunque aseguró que lo hizo debido a una presunta deuda de 50 soles que, según indicó, mantenía la propietaria del negocio con él. Además, afirmó que posteriormente devolvió el celular y pidió disculpas por su accionar.
El intervenido manifestó que se dedica a trabajos de motocarrista y sostuvo que había acudido varias veces al establecimiento para solicitar el pago del dinero que, asegura, le adeudaban. Sin embargo, reconoció que actuó de manera incorrecta al apropiarse del teléfono de la trabajadora.
Finalmente, las autoridades trasladaron a Hugo Flores Sangama hasta la comisaría de Tarapoto para continuar con las diligencias correspondientes e investigar las circunstancias de este hecho ocurrido en pleno centro de la ciudad.