Un grupo de vecinos del caserío de tres de octubre, sector Ullpayacu, distrito de La Banda de Shilcayo expresó su preocupación por la presunta contaminación ambiental generada por una planta de compostaje ubicada en las inmediaciones de sus viviendas. Según los testimonios recogidos, la actividad estaría afectando su salud y deteriorando su calidad de vida.
De acuerdo con los residentes, en el lugar se procesan residuos orgánicos, incluidos desechos de aves y porcinos, lo que ocasionaría olores intensos y emisiones, principalmente durante la noche, cuando se incrementan las labores operativas. Los vecinos reportaron molestias recurrentes como dolores de cabeza, náuseas y pérdida de apetito, especialmente en personas vulnerables.
Asimismo, sostienen que, ante eventuales acciones de fiscalización, se aplicarían medidas temporales para reducir los olores, lo que, según indican, no reflejaría las condiciones habituales en la zona.
En el ámbito administrativo, los denunciantes cuestionan la legalidad del funcionamiento de la planta. Señalan que inicialmente habría operado sin licencia y que, si bien posteriormente obtuvo autorización municipal, no contaría con la compatibilidad de uso de suelo requerida, al estar ubicada en una zona clasificada como urbana.
Un informe técnico de Catastro, citado por los vecinos, recomendaría realizar una inspección ambiental especializada, revisar la validez de la licencia otorgada y evaluar medidas correctivas. Entre estas, se contempla la eventual reubicación de la planta a un área acorde con actividades industriales, de confirmarse incompatibilidades técnicas o ambientales.
Indicaron que un proceso en el Ministerio Público del Perú fue archivado tras confirmarse la ubicación urbana del predio, situación que consideran contradictoria frente a la actividad que se desarrolla. Además, denunciaron presuntas irregularidades en la entrega de información por parte de la municipalidad.
Ante este escenario, los vecinos solicitaron a las autoridades locales y ambientales garantizar el cumplimiento de la normativa vigente y adoptar medidas que aseguren condiciones adecuadas para la población. Su principal demanda es la reubicación de la planta hacia una zona compatible, en resguardo de la salud pública y el entorno urbano.