Luego de denunciar la situación de tres niñas que vivían con su madre en situación vulnerable, no solo por la precariedad sino por una aparente conducta negativa con las pequeñas, la activista social Mili Vásquez Silva, expresó su preocupación por la situación de dos de las niñas que actualmente permanecen bajo resguardo de las autoridades, tras una intervención realizada.
Según señaló, las niñas fueron trasladadas para las diligencias correspondientes, mientras que sus familiares habrían recibido indicaciones relacionadas con la mejora de las condiciones de vivienda para una eventual reunificación familiar. No obstante, Vásquez consideró que las investigaciones deben abordar de manera integral todos los factores que podrían afectar el bienestar de las menores.
La activista indicó que información recogida de vecinos y personas cercanas al entorno de las niñas daría cuenta de situaciones que merecen una evaluación más amplia por parte de las entidades encargadas de la protección de la niñez.
Asimismo, manifestó su preocupación por la falta de información pública sobre las medidas de protección adoptadas y el lugar donde permanecen las menores, por lo que exhortó a la Unidad de Protección Especial (UPE) a reforzar el seguimiento del caso hasta que concluyan las investigaciones.
Finalmente, hizo un llamado a la ciudadanía a comunicar oportunamente cualquier posible vulneración de derechos de niños y adolescentes ante las autoridades competentes, resaltando que la protección de los menores requiere el compromiso conjunto de la sociedad y las instituciones responsables.








