María Erli Guamuro, vendedora de comidas que tiene su puesto en la plazuela Fernando Belauinde Terry, frente al Hospital II-2 de Tarapoto, negó mantener alguna deuda con un joven intervenido tras ser acusado de apoderarse del celular de una de sus trabajadoras en las inmediaciones de su negocio. La mujer indicó que conoce al acusado desde hace varios años y que incluso solía apoyarlo con alimentos y refrescos.
Según relató, el hecho ocurrió cuando una de sus ayudantes abría el local en horas de la mañana y posteriormente se percató de la desaparición de su teléfono celular. La trabajadora sindicó al joven como presunto responsable del robo. La comerciante señaló que algunos motocarristas de la zona intervinieron para recuperar el equipo móvil. Asimismo, aseguró que el acusado intentó justificar sus acciones afirmando que existía una deuda pendiente, versión que rechazó tajantemente.
Finalmente, indicó que es la primera vez que ocurre una situación similar con el joven, quien realizaba trabajos eventuales de motocarga en el sector. Además, señaló que, según le informaron, el intervenido habría aceptado su responsabilidad durante las diligencias correspondientes.