La reciente jornada electoral estuvo marcada por una serie de dificultades que afectaron tanto a los votantes como a los miembros de mesa, evidenciando problemas estructurales en la organización del proceso. Desde largas horas de trabajo hasta confusión por la cantidad de candidatos, el desarrollo de las elecciones generó diversas críticas.
Indicó que los miembros de mesa tuvieron que enfrentar jornadas extenuantes que superaron las 20 horas de trabajo continuo, muchas veces sin alimentación adecuada ni descanso. El momento más crítico se presentó durante el escrutinio, donde el conteo voto a voto y el llenado de actas se volvieron tareas pesadas debido a la gran cantidad de postulantes, especialmente en las categorías senatoriales con voto preferencial.
Otro de los inconvenientes registrados fue la tardía instalación de algunas mesas de votación, atribuida a la inasistencia o desconocimiento de funciones por parte de miembros designados. A pesar de los esfuerzos de capacitación realizados por los organismos electorales, se evidenció una falta de compromiso y de información por parte de algunos ciudadanos, lo que ocasionó retrasos en el inicio del sufragio en diversos locales.
Finalmente, se advirtió que la desinformación y la escasa cultura cívica contribuyeron al incremento de votos en blanco y nulos. La ex autoridad hizo un llamado a la ciudadanía a informarse mejor y asumir con responsabilidad su rol en los procesos democráticos, advirtiendo que, en futuras elecciones, especialmente las regionales y municipales, la situación podría agravarse debido al alto número de organizaciones políticas participantes.