La muerte de Jhon Willer Grández Aguilar, un joven que llevaba cinco días internado en el centro de rehabilitación “Jesús Sí Cambia”, ha generado consternación y una serie de interrogantes en su entorno familiar. El deceso ocurrió al interior del establecimiento donde había sido ingresado debido a problemas de adicción a las drogas.
Horas antes de su sepelio, el equipo de Tarapoto Noticias llegó al velatorio para recoger el testimonio de su madre, María del Pilar Aguilar Tapullima. Entre lágrimas, la mujer relató que, según versiones que considera confiables, su hijo habría sido sometido a castigos durante tres días consecutivos antes de su fallecimiento. “Hemos pagado para que nos devuelvan sin vida. Estoy segura que mi hijo nos llamaba en medio del dolor. Ya no voy a llorar, mi hijito tiene que descansar”, expresó la madre, visiblemente afectada.
La señora Aguilar sostuvo que más allá de los comentarios o críticas, su prioridad es honrar la memoria de su hijo. Recordó que el joven solía decirle que quería convertirse en abogado para comprarle una casa, un sueño que ahora queda truncado. Hasta el momento, se espera que las autoridades competentes esclarezcan las circunstancias en que se produjo el fallecimiento, a fin de determinar responsabilidades y brindar tranquilidad a la familia y a la comunidad.








