Sandra Isuiza Shapiama, modesta madre que vela por sus hijos y su progenitora de 91 años de edad, se gana la vida cocinando en los velorios. Dijo que la necesidad económica la llevó hace 10 años a ganarse la vida de esa manera.
Señaló que el menú de un velorio depende de la familia de la persona fallecida, puede ser caldo de gallina, café, upe, plátano, ají de menudencias con ají charapita, tallarines y otros preparados. En muchas oportunidades ha cocinado para más de 200 personas, para lo cual utiliza 20 gallinas.
Señaló que hace unos años, eran pocas las trabajadoras que se dedicaban a esta labor, pero ahora hay varias madres de familia que, como ella, ganan algo de dinero de esta manera. «Por mes, cocinamos en dos o tres velorios que realizan en Tarapoto, Morales y La Banda de Shilcayo«.
Junto a una amiga, lleva ollas de diferentes tamaños, cucharones, pailas, tabla de picar, jarras y chancador de ajos para empezar la jornada. Sandra Isuiza, relató las experiencias que les ha tocado vivir en los velatorios, en ocasiones, como cuando existe una gran concurrencia de público y falta las raciones de comida, algunos se quedan sin comer o les invitan las patitas y los cuellos de la gallina.
Sobre las especulaciones que las cocineras de velorios se apoderan de las menudencias de gallinas o pollos, dijo que se llevan algunos productos cuando los deudos les regalan. «También somos víctimas de los espíritus de los fallecidos que nos sorprenden cuando estamos solas en la cocina«, agregó. Finalmente, manifestó que el costo de servicio es de S/. 350 a S/. 400 soles. Si usted necesita contratarlas no dude en comunicarse al celular 912 700 732.