La presidente de la Asociación de Mujeres Víctimas de Esterilizaciones Forzadas del centro poblado de Nauta en la provincia del Dorado, alzó su voz para exigir justicia, verdad y reparación para las mujeres que fueron afectadas en la década de los 90, durante el programa de esterilizaciones forzadas.
Señaló que, pese a haber iniciado el proceso hace más de ocho años, hasta el momento no reciben respuesta concreta ni del Ministerio Público ni del Ministerio de Justicia, situación que incrementa el dolor y la indignación de las víctimas, muchas de ellas mujeres indígenas y adultas mayores.
La dirigente explicó que las afectadas se organizaron luego de enterarse, a través de un aviso, de la posibilidad de inscribirse como víctimas. Sin embargo, denunció que durante años fueron estigmatizadas e insultadas, siendo llamadas de manera ofensiva, sin que ello signifique motivo de vergüenza, pues, afirma, ellas no buscaron ser víctimas.








