Momentos de tensión y desesperación vivió una familia tarapotina luego de que el pequeño Alonso Gael (4) estuviera a punto de perder la vida tras caer accidentalmente a una piscigranja ubicada en una chacra del sector Santa Rosa de Cumbaza, cerca de Tarapoto.
El hecho ocurrió cuando el menor compartía el día con sus familiares en una propiedad campestre. Según relató su abuelo, Julio García, el niño se acercó a la piscigranja junto a otro menor de siete años durante un breve momento de descuido.
La emergencia fue descubierta cerca del mediodía. Julio García llegó hasta la zona y encontró al pequeño flotando boca abajo en el agua. De inmediato ingresó a la piscigranja para rescatarlo e inició maniobras de reanimación con apoyo de familiares y trabajadores de la chacra. “Lo encontré flotando boca abajo, prácticamente sin signos de vida.
Empecé a darle primeros auxilios, respiración boca a boca y compresiones en el pecho. Después de varios minutos logró expulsar agua y comenzó a reaccionar”, relató. Tras recuperar leves signos vitales, Alonso Gael fue trasladado de emergencia al hospital de EsSalud y posteriormente al Hospital II-2 Tarapoto, donde permanece internado en la Unidad de Cuidados Intensivos.
De acuerdo con el reporte médico, el menor evoluciona favorablemente. Los especialistas lograron retirarle el tubo de ventilación mecánica y actualmente reconoce a sus familiares, puede ingerir líquidos y presenta señales alentadoras de recuperación.
Para la familia, lo sucedido representa “un verdadero milagro”. El abuelo del niño señaló que el hecho de que el menor no se hundiera permitió hallarlo rápidamente y brindarle atención inmediata. Finalmente, hizo un llamado a reforzar la vigilancia de los menores en espacios cercanos a piscigranjas, pozas y ríos.