A partir del 28 de julio, el Perú volverá a contar con un Congreso bicameral, tras la reforma constitucional que restablece el sistema conformado por el Senado y la Cámara de Diputados. Con la instalación del nuevo período legislativo, ambas cámaras iniciarán funciones con competencias diferenciadas pero complementarias, marcando un cambio estructural en el ejercicio del Poder Legislativo.
La Cámara de Diputados asumirá el rol de representación política directa de la ciudadanía y las circunscripciones electorales. Entre sus principales funciones estará la iniciativa legislativa, lo que implica presentar, debatir y aprobar en primera instancia los proyectos de ley, así como modificarlos o archivarlos. También tendrá un papel central en el debate del Presupuesto General de la República y en la fiscalización del gasto público.
En el ámbito del control político, los diputados podrán interpelar a ministros, solicitar información a entidades del Estado, citar a funcionarios y promover mociones de censura, cumpliendo así una función de supervisión inmediata sobre el Ejecutivo.
Por su parte, el Senado actuará como cámara de revisión y reflexión, con un enfoque orientado a la estabilidad institucional y la alta política de Estado. Su función principal será revisar los proyectos de ley aprobados por la Cámara de Diputados, pudiendo ratificarlos, modificarlos u observarlos antes de su eventual promulgación, con el objetivo de garantizar su solidez jurídica y constitucional.
El Senado también ejercerá un control político de mayor alcance, evaluando políticas públicas de largo plazo y conociendo las acusaciones constitucionales contra altas autoridades, como el presidente de la República, ministros de Estado, magistrados del Tribunal Constitucional y otros funcionarios de primer nivel, con potestad para imponer sanciones como la destitución o la inhabilitación.
Asimismo, tendrá intervención en decisiones clave del Estado, como la ratificación de embajadores, la aprobación de tratados internacionales y la participación en reformas constitucionales.
El nuevo esquema legislativo establece que los diputados inician el proceso normativo y los senadores lo revisan y perfeccionan. En caso de discrepancias, se prevén mecanismos de conciliación o insistencia, sin que una cámara sustituya a la otra.
La puesta en marcha del sistema bicameral se concretará el 28 de julio con la juramentación de los parlamentarios, la elección de las Mesas Directivas y el inicio formal de funciones de ambas cámaras, dando paso a una nueva etapa en la organización del Congreso peruano.








