El reconocido abogado Ottman Barrera aclaró que la prescripción de un proceso judicial no debe interpretarse como una declaración de inocencia. Según explicó, la prescripción ocurre cuando transcurre el plazo extraordinario fijado por ley para la investigación o sanción de un delito, lo que impide al Poder Judicial continuar con el proceso, pero no exonera al acusado de responsabilidad moral o civil.
«Un caso puede prescribir, pero eso no convierte en inocente a nadie«, sostuvo Barrera, al precisar que la prescripción es aplicable a la mayoría de delitos, con excepción de aquellos relacionados con terrorismo, tráfico ilícito de drogas o traición a la patria.
Durante una entrevista, el abogado detalló el funcionamiento de la prescripción en casos de difamación, resaltando que actualmente la pena privativa de libertad para este tipo de delitos ha sido incrementada de tres a cinco años, lo cual extiende el plazo de prescripción.
En relación con un caso específico, Barrera se refirió a la denuncia presentada por la periodista Glenda Mello contra dos personas por difamación. Aunque el proceso prescribió, el letrado fue enfático en señalar que esto no absuelve de culpa a los involucrados. «Aún deben pagar la reparación civil correspondiente«, enfatizó.
Barrera finalizó recordando que la justicia no siempre llega por los canales judiciales, pero eso no significa que la verdad deje de existir.








