La muerte de Manuel Salazar Noriega, ocurrida tras un accidente laboral en la cuadra 18 de la avenida Alfonso Ugarte, en la parte baja de la ciudad, ha generado pesar y reflexión en el entorno social y laboral de Tarapoto.
De acuerdo con información preliminar, el trabajador era estibador, se encontraba realizando labores de descargue de material de construcción, actividad a la que se dedicaba desde hace varios años, cuando se produjo el incidente. Las circunstancias exactas aún no han sido determinadas y son materia de investigación por parte de las autoridades competentes.
La noticia se difundió rápidamente entre sus allegados, causando sorpresa y consternación. Una amiga cercana señaló que horas antes habían conversado con normalidad, sin prever el desenlace. Posteriormente, al intentar comunicarse nuevamente, un agente policial confirmó el fallecimiento.
Señaló que compartieron espacios laborales con Salazar Noriega lo recuerdan como un trabajador constante, de trato respetuoso y con disposición para colaborar. Su trayectoria estuvo vinculada principalmente a labores manuales, siendo la excavación su principal fuente de sustento.
Se conoció que deja hijos y familiares cercanos, quienes han optado por mantener reserva mientras se desarrollan las diligencias correspondientes. Las autoridades continúan recabando información para esclarecer lo ocurrido y determinar si las condiciones del entorno laboral influyeron en el accidente.
El caso reabre la atención sobre las medidas de seguridad en trabajos de riesgo y la necesidad de reforzar la prevención. El fallecimiento ha dejado una profunda huella entre quienes lo conocieron, quienes coinciden en destacar su esfuerzo y compromiso en el trabajo cotidiano.








