Luego de un enfrentamiento entre mascotas de raza Pitbull ocurrido en Tarapoto, el médico veterinario Giancarlo García Sánchez explicó que este tipo de episodios no están directamente ligados a la raza, sino a la educación y crianza que reciben los animales desde temprana edad.
El especialista señaló que en clínicas veterinarias es común encontrar perros de estas razas con comportamientos completamente dóciles, siempre que hayan sido socializados adecuadamente con personas y otros animales. En contraste, advirtió que los perros que crecen con poco contacto social, escasa actividad física o una crianza inadecuada pueden desarrollar conductas agresivas al exponerse a estímulos externos.
García Sánchez recomendó que las razas consideradas potencialmente agresivas deben transitar siempre por la vía pública con bozal y correa, incluso si son animales tranquilos, como una medida preventiva y en cumplimiento de las ordenanzas vigentes. Esto resulta clave para evitar accidentes, especialmente en espacios donde hay niños u otras mascotas.
Respecto a cómo actuar ante una pelea entre perros, el veterinario alertó que no se debe golpear al animal ni intentar separarlo introduciendo las manos en su boca, ya que estas acciones pueden provocar lesiones graves y aumentar la agresividad.
El especialista explicó que, debido a la fuerte presión de mordida que presentan estos animales, la forma más efectiva de separarlos es interrumpir momentáneamente su respiración mediante una técnica de ahorcamiento con una soga, cinturón u objeto similar, lo que obliga al perro a abrir la boca para respirar. Tampoco aconsejó echar agua, pues podría incrementar la excitación del perro.
Finalmente, García Sánchez insistió en la importancia de la tenencia responsable, recordando que un perro puede comportarse de manera tranquila en casa, pero reaccionar de forma distinta en la calle. Por ello, reiteró que estas razas no deben circular sueltas y deben cumplir estrictamente las medidas de seguridad para prevenir nuevos incidentes.